Si a vuestra vida un día llegase el huracán

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Sólo quiero, por eso,
deciros lo que habréis de recordar:
recordad y salvad vuestra quietud;
si en el norte, a la sombra temblorosa del álamo;
si en el sur, en la brisa del naranjo;
recordad cómo pasa el huracán
por el junco, y el junco no se inmuta,
y el junco no padece.
Porque el junco es flexible.

Esperad y sembrad
como siembra el viento las estrellas,
pues llegará el otoño de los frutos.
Si mantenéis en calma la mirada,
su aun en la luz sois claros,
sed muy flexibles, respirad con paz
como la luz respira.
Ni el junco, ni el aroma, ni la luz,
se quiebran.

Si a vuestra vida un día llegase el huracán,
si hoy llegó el huracán a vuestras vidas,
respirad en su furia con quietud, honradamente,
y esperad.
Ahora, más que nunca,
sed flexibles,
sed junco, aroma, luz.

Fragmento del poema de Anotnio Colina

Gracias Esther por el sonido de tus palabras, por compartir este bello poema.